Cómo tener una casa sana

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15 CONSEJOS PARA MEJORAR LA SALUBRIDAD DE TU CASA

Nuestro cuerpo está sometido a multitud de agresiones diarias. Tenemos una gran capacidad para superarlas, pero la sobrexposición continuada puede llevar al organismo a la saturación y a la enfermedad.

Como regla general, se puede afirmar que las edificaciones que habitamos nos pueden llegar a enfermar.  Para evitarlo debemos tener una serie de precauciones y sobre todo cuidar mucho los espacios de mayor estancia y el lugar donde dormimos.  A continuación encontrarás algunos consejos para mejorar la salubridad de tu hogar o de tu espacio de trabajo.

1.- REDUCIR LOS CONTAMINATES AMBIENTALES

La mayoría de materiales del interior de una edificación (pinturas, mobiliario, productos de limpieza, revestimientos, ambientadores, etc.) emiten sustancias tóxicas que vamos acumulando en nuestro organismo. Para reducir esta carga tóxica deberíamos rodearnos de materiales naturales y saludables.

Podemos mejorar nuestro ambiente interior si aplicamos pinturas minerales (arcilla, cal, caseína, etc.), revocos de arcilla, revocos de cal y añadiendo vegetación en el interior de nuestros espacios. La arcilla y la vegetación tienen la cualidad de absorber los contaminantes ambientales.

2.- REGULAR LA HUMEDAD INTERIOR

Una humedad por debajo del 30-40 % de forma continua, puede provocarnos problemas en las vías respiratorias y alergias, además de favorecer cargas electrostáticas, formación de polvo y partículas en suspensión.

Una humedad por encima del 60-70 % de forma continua, pude generar condensaciones y hongos que perjudiquen a nuestra salud y a afecten a la durabilidad de los materiales de construcción.

Tenemos que procurar tener una humedad relativa en torno al 40-60 %, para lograrlo nos ayudarán mucho los materiales hogroscópicos, que son aquellos que tienen la capacidad de absorber rápidamente el exceso de humedad en un ambiente y liberarlo cuando disminuya, es decir que nos ayudarán a tener la humedad del ambiente entorno al 50% de humedad relativa.

Los materiales higroscópicos por excelencia son la arcilla, la madera y las fibras naturales.

3.- REDUCIR LA CARGA ELÉCTRICA AMBIENTAL

Nuestro organismo funciona a base de impulsos eléctricos, por esto es saludable no estar en ambientes cargados electrostáticamente, que puedan afectarnos.

Para evitar cargas electrostáticas ambientales, deberíamos evitar las superficies sintéticas (plásticos, fibras sintéticas, resinas, pinturas plásticas, etc.) que por fricción van cargando el aire de iones positivos (perjudiciales) y aumentan el polvo y las partículas en suspensión, hasta el punto de cargarnos y provocarnos descargas al tocar otros objetos.

Para reducir la electrostática y tener una mayor cantidad de iones negativos (que son los beneficiosos) deberemos utilizar materiales naturales, vegetación, fuentes de agua, etc.

4.- MANTENER LAS PAREDES SECAS Y SIN MOHOS

Los materiales higroscópicos (principalmente los revocos de arcilla o cal) y una buena ventilación, nos ayudarán a tener las paredes secas. Además un revoco de cal está especialmente indicado para tratar humedades producidas por capilaridad o condensación, y su gran alcalinidad evitará que pueda proliferar ningún moho ni microorganismo.

Para tener una casa sana, también debemos resolver los puentes térmicos de las edificaciones para evitar la formación de condensaciones y problemas de humedades.

Es muy recomendable tener paredes que transpiren. La vivienda es, después de nuestra piel y de la ropa, nuestra tercera piel y como tal debería funcionar. Las paredes deben ser permeables al vapor de agua y por tanto deberían evitarse todas las barreras de vapor y materiales impermeables (aislamientos derivados del petróleo, pinturas plásticas, revestimientos sintéticos, etc.). En edificaciones existentes es complicado conseguir una fachada transpirable, pero en obra nueva deberíamos usar materiales con elevada capacidad de difusión de vapor (morteros de cal, aislamientos naturales, pinturas minerales, etc.). En el caso de fachadas existentes impermeables, serán de gran utilidad los revocos de cal y de arcilla, por el interior, para ayudar a disipar con rapidez posibles condensaciones y no generar patologías constructivas.

5.- TENER SUPERFICIES CON UNA ELEVADA TEMPERATURA SUPERFICIAL

La temperatura superficial de los materiales es fundamental para nuestro confort, ya que los materiales naturales cálidos (madera, corcho, arcilla, cal, fibras naturales), nos proporcionan una calidez y una temperatura de contacto agradable. Los materiales con una temperatura superficial baja (metales, piedras, vidrios, etc.) no son los más adecuados (por regla general) para extensas superficies interiores de suelos, paredes o techos de un hogar, ya que nos provocarán sensación de frialdad y falta de confort.

6.- USAR CALEFACCIÓN POR RADIACIÓN

El sistema de calentarnos más eficiente y agradable es la radiación, ya que tal y como sucede con el Sol, calienta más lo más denso, es decir que nos calienta desde adentro (nuestros huesos es lo más denso). Los sistemas basados en la convección (movimiento de aire) sólo nos calientan superficialmente y además generan el movimiento de polvo y contaminantes ambientales. Unas paredes calientes y un aire frío nos harán sentir calor y tener una respiración saludable (ideal para dormir y regenerarnos) y un aire caliente y unas paredes frías, nos generan una sensación de frío y mala respiración.

El sistema de calefacción más saludable y eficiente son las estufas de inercia y las superficies radiantes, especialmente las paredes radiantes. Pero ojo que todos los sistemas de radiación no son adecuados, hay que evitar los sistemas radiantes eléctricos (como el suelo radiante eléctrico que además de muy perjudicial para nuestra salud es muy poco eficiente energéticamente).

7.- EVITAR CAMPOS ELÉCTRICOS, MAGNÉTICOS Y DE ALTA FRECUENCIA.

Los campos electromagnéticos artificiales que generamos nos perjudican y pueden afectar gravemente la salud. Hay que evitar la cercanía de transformadores, electrodomésticos, teléfonos móviles y las conexiones inalámbricas (teléfonos DECT, wifi, radiofrecuencia, etc).

Es muy importante tener una buena instalación biocompatible.

8.- TENER UNA BUENA TOMA DE TIERRA

Es la parte más importante de nuestra instalación eléctrica y apenas le prestamos atención, e incluso en algunas viviendas no tenemos conocimiento sobre su existencia y funcionamiento.

Al igual que nosotros nos descargamos al andar descalzos por la tierra, a nuestras edificaciones les pasa lo mismo. Una vivienda con una buena toma de tierra, nos evitará estar sometidos a una carga eléctrica ambiental que nos debilite y nos ayudará a tener una casa sana.

9.- CUIDAR LA ZONA DE DORMIR

La cama es el lugar donde recargamos pilas y nos recuperamos de las agresiones a que sometemos nuestro organismo durante el día. Nuestra cama nos puede sanar, para esto hay que darle una atención prioritaria. Tiene que estar en un ambiente saludable libre de geopatias, campos electromagnéticos y contaminantes.

Debemos evitar la cercanía de transformadores (como el radio-despertador), electrodomésticos, teléfonos móviles,  cableado eléctrico con tensión, elementos metálicos y tener un ambiente saludable con materiales naturales, vegetación y pocos elementos que acumulen polvo (librerías, cortinas, vestidores…). Es importante hacer un estudio geobiológico para descartar estar durmiendo en zonas con graves alteraciones del campo magnético terrestre.

También es importante dormir a oscuras. El organismo al descansar por la noche genera melatonina, que es una hormona fundamental para los procesos vitales y de regeneración. Para su segregación es necesaria la oscuridad, ya que la presencia de luz reduce su producción y activa otras hormonas que necesitamos durante el día.

Otro factor a considerar es la orientación de nuestro cuerpo al dormir. Por regla general, lo mejor es tener nuestro campo magnético corporal orientado en el mismo sentido que el campo magnético terrestre. Es decir, tener la cabeza a Norte, aunque puede haber excepciones en función de la persona y su estado de salud y emocional.

10.- EVITAR ZONAS GEOPATÓGENAS

La Tierra es como un gran imán, con un polo positivo, otro negativo y un campo magnético natural, que se distribuye en forma de unas tramas energéticas. Esta red de radiaciones telúricas, que se conoce desde tiempos remotos, es necesaria para la vida, pero a la vez puede ser perjudicial cuando se producen alteraciones y acumulaciones de factores (corrientes de agua subterráneas, cruces de líneas energéticas, fallas, etc.). Es lo que se conoce como geopatías.

La exposición prolongada a estas alteraciones del campo magnético terrestre, sobre todo en lugares de descanso como la cama, puede provocar un debilitamiento del organismo y causar la enfermedad.

Para evitar estas zonas alteradas es conveniente hacer un estudio geobiológico del lugar, para saber cuáles son las zonas beneficiosas y perjudiciales para el organismo.

11.- EVITAR ELEMENTOS METÁLICOS

Los elementos metálicos ferromagnéticos distorsionan el campo magnético natural. En bioconstrucción se evitan en toda la edificación. En especial, la cama, no debería tener elementos metálicos (colchón de muelles, somier metálico o  herrajes) y tiene que estar suficientemente alejada del suelo si tenemos un forjado de hormigón armado (armaduras ferromagnéticas); por esto se desaconseja dormir en un futón en este tipo de estructuras.

Debajo del dormitorio y zonas de estancia prolongada, debemos evitar aparcar el coche, calderas, depósitos metálicos, instalaciones, motores, etc.

12.- TENER UN MOBILIARIO SALUDABLE

El mobiliario convencional suele tener muchos elementos contaminantes (tableros de aglomerado con formaldehído, fibras sintéticas, tratamientos tóxicos, lacados, barnices, etc.)

Deberíamos tener un mobiliario compuesto por materiales naturales sin tratar o tratados con productos inocuos (ceras, aceites, lasures, tintes, etc.) y preferiblemente higrocópicos (buenos reguladores de la humedad). La madera natural sin tratar o tratada con productos naturales a poro abierto, y las fibras sintéticas son una buena alternativa.

Al comprar mobiliario nuevo hay que prestar especial atención a la ventilación, ya que suelen emitir grandes cargas de formaldehídos (provenientes de las colas) que pueden provocar un malestar general. Estos tóxicos pueden persistir durante años. La ventilación, las plantas y los revocos de arcilla nos ayudarán a reducir la carga tóxica.

13.- BUSCAR UNA ILUMINACIÓN SALUDABLE

La mejor iluminación es la natural. La luz del sol regula nuestro organismo y la del resto de los seres vivos (cronobiología).

Las mejores luminarias son las que mejor reproducen la luz solar. Las bombillas de incandescencia / halógenas son las más parecidas al sol, no generan rayos ultravioletas, tienen un campo electromagnético reducido y no generan un residuo tóxico. Son las más adecuadas para todo tipo de estancia donde priorizamos la calidad.

Las bombillas de bajo consumo y los fluorescentes, tienen una luz muy deficiente, generan campos electromagnéticos elevados, requieren un tiempo de calentamiento y además tiene gases de mercurio muy tóxicos que si se rompen hay que desalojar la estancia y ventilar. Suponen un residuo tóxico. Son adecuadas únicamente para para sitios de paso de largos periodos de encendido, donde la calidad de la luz no sea importante.

La iluminación led tiene un gran futuro, pero necesita mejorar la calidad de la luz y reducir los campos electromagnéticos.

Las más recomendables son las bombillas incandescentes con halógeno interior o los fluorescentes de espectro completo.

14.- NO USAR PRODUCTOS Y TRATAMIENTOS TÓXICOS

Por regla general, contaminamos en exceso químicamente nuestras casas. Deberíamos evitar el uso de sustancias que nos aportan una carga enorme de productos químicos (pinturas, productos de limpieza, jabones, cosméticos, suavizantes, insecticidas, fungicidas, ambientadores, etc.). Podemos usar productos más saludables, ecológicos y económicos, en muchos casos podemos encontrar alternativas naturales fabricadas por nosotros.

En el caso de los tratamientos de madera, debemos usar productos naturales a poro abierto (ceras, lasures, aceites, tintes) y evitar barnices, insecticidas y fungicidas. Lo ideal es no tratar la madera y usar especies con una resistencia natural suficiente para el uso que le demos. También existen tratamientos preventivos inocuos.

En el resto de superficies (pavimentos y paredes) debemos seguir el mismo criterio de aplicar tratamientos naturales.

15.- GENERAR AMBIENTES ALEGRES Y VITALES

Para tener un casa sana, el contacto con la naturaleza es fundamental, ver vegetación alarga la vida.

La iluminación natural, las proporciones y los colores de los espacios son importantes para fomentar un buen estado anímico. Cada color emite una frecuencia electromagnética que influye en nuestro organismo.

El orden, la limpieza, la belleza y evitar la monotonía (tanto térmica como espacial) también estimula los sentidos y el optimismo. Los espacios de recogimiento y el silencio son importantes.

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Anímate a mejorar a salubridad de tu hogar !!! introducir pequeñas mejoras es muy sencillo.

 

 

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